Museo de arte abstracto espanol. fundacion juan march

Desde 2006, el programa de la fundación está más centrado en exposiciones temáticas multidisciplinares que exploran el entrelazamiento de varios campos culturales, científicos y creativos, como las artes visuales, el diseño, la tecnología y los nuevos medios. La red de la Fundación Juan March incluye también el Museo de Arte Abstracto Español en Cuenca y el Museu Fundación Juan March en Palma de Mallorca. Imágenes Las obras forman parte de la colección de arte que la Fundación Juan March inició a principios de los años 60 y que tuvo un gran impulso en 1980, cuando Fernando Zóbel, creador del Museo de Arte Abstracto con su particular colección de obras, las cedió a la Fundación Juan March.

La exposición incluye más de un centenar de pinturas y esculturas cuidadosamente seleccionadas del material de la colección y expuestas como individualidades, en espacios diseñados por el pintor Gustavo Torner, junto a Zóbel, y la ayuda de Gerardo Rueda y otros artistas. Este centro obtuvo, entre otros premios, la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes y el Premio del Consejo Europeo al Museo Europeo del año en 1981, la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha 1991 y el Premio de Turismo 1997 de esta Comunidad Autónoma. Como ya se ha dicho, este museo tiene interés por el mero hecho de ofrecer al visitante la posibilidad de conocer la evolución del arte español durante el siglo XX. Según los estudiosos de la Historia del Arte, los artistas españoles se vieron influenciados por sus estancias en París, donde aprendieron nuevas técnicas formales y estilos que les dieron una nueva perspectiva para su arte.

Seguramente, artistas como Juan Gris, Joan Miró, Julio González, Salvador Dalí y Pablo Picasso son nombres conocidos. Las obras de estos artistas pueden encontrarse en el Museo Fundación Juan March. El arte moderno español floreció a mediados del siglo XX, al mismo tiempo que se desarrollaban tendencias tan populares como la abstracción geométrica, el realismo mágico y el informalismo.

De este incansable flujo creativo surgió Fernando Zóbel, creador del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, un importante punto de referencia en esta época. Esta prestigiosa pinacoteca, gestionada también por la Fundación Juan March, fue el punto de partida de lo que hoy es el museo de Palma. La influencia y la conexión entre los artistas españoles son evidentes al visitar esta pinacoteca.

A través de las obras de artistas como Antoni Tàpies, Antonio Saura, Rafael Canogar, Manuel Millares o Luis Feito, es posible percibir la cultura española desde la perspectiva única de cada uno de ellos. En el caso de Antoni Tàpies, uno de los principales exponentes del informalismo, se expone una amplia colección en la que es posible comprobar cómo utilizaba materiales reciclados para añadir una fuerte dosis de espiritualidad a sus obras. Una casa señorial del s.

XVII, conocida popularmente como Can Gallard del Palmar y reformada siglos después por el arquitecto Guillem Reynés, abre sus puertas de lunes a sábado puntualmente para recibir a decenas de curiosos que, movidos por la curiosidad artística, se acercan al Museo de la Fundación Juan March para descubrir obras de grandes personalidades del arte español del siglo XX. Tras atravesar el majestuoso patio de entrada, coronado por una hermosa claraboya, y subir una elegante escalera, el visitante puede acceder a un conjunto de obras de la Fundación Juan March que repasa el arte español contemporáneo en la primera planta. Se centra principalmente en la generación abstracta en España y en la obra de los artistas nacidos a mediados de los años 60, justo cuando se creó el Museo de Arte Abstracto Español en Cuenca en 1966, también gestionado por la Fundación Juan March.

También se pueden observar algunas obras anteriores de Miró, por ejemplo, que trabajó con el ceramista Josep Llorens Artigas en piezas que combinaban pintura y cerámica desde mediados de los años 40. «El principio de Asia» se divide en varios temas: «Casas, templos y jardines», «Paisajes: ritmos en la naturaleza y en la ciudad», «Texturas de la tierra», «Espíritu, contemplación, energía», «Poder del color», «Signo, gesto, abstracción», «Japón: nuevas iconografías», «Poesía: del haiku…al Zaj», o «Fernando Zóbel, entre occidente y Asia». Estampas japonesas, kimonos de seda, biombos, caligrafía, tinta, mandalas, representación de Shiva o Buda, paisajes o árboles minimalistas se mezclan con el color, la textura y la abstracción española.

En una rueda de prensa celebrada el 30 de abril, Javier Gomá, director de la Fundación Juan March, responsable del museo, lo describió como uno de los más bellos del mundo, y ahora tan irrevocablemente asociado al arte abstracto español como el Museo de Orsay de ParÃs al Impresionismo. Las obras de remodelación no interferirán en el funcionamiento diario del museo, que permanecerá abierto en todo momento, añadió. El nuevo espacio, que aumentará los 170 metros cuadrados actuales del museo, se convertirá en una sala de exposición.

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